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El
libro sin hojas
Doménico
Chiappe
www.trama.org.ve/chiappe
La
literatura ha encontrado otro espacio donde intervenir: las
nuevas tecnologías.
Sin embargo, su conquista no ha sido sencilla. La obra no
sólo necesita una nueva manera de presentarse al lector,
sino otra forma de narrar y de crear. No basta con sustituir
el papel por la pantalla y las librerías por internet.
La nueva plataforma exige
innovación para aprovechar dos cualidades que no han
abundado en el formato impreso, aunque sí han existido:
lo multimedia, que consiste en utilizar dos o más artes
para contar una misma historia desde enfoques distintos, y
lo interactivo, que debe obligar a que el lector se involucre
y participe. La cualidad multimedia requiere la conjunción
de artes, para que cada una a su manera narre con independencia
una historia, pero, al mismo tiempo, debe servir para complementar
lo que cuentan las demás artes involucradas.
En la literatura hay ejemplos
de literatura multimedia: desde las technopaegnia griega
y carminas figuratas romanas hasta los poemas pintados
del chileno Vicente Huidobro, los caligramas del francés
Guillaume Apollinaire y otros exponentes posteriores de la
poesía visual. En la novela multimedia Tierra de Extracción
emplea la literatura, la música, las artes plásticas,
la fotografía y la programación. Aquí
la obra pictórica y la música no son accesorios
de lo textual, sino otro plano narrativo que cuenta sus propias
historias y, a la vez, enriquecen la visión que de
los personajes y sus circunstancias tiene el lector.
La segunda cualidad que
necesita una obra creada para la pantalla es la interacción
del lector. Un ejemplo de narrativa interactiva es el libro
Rayuela de Julio Cortázar que sentó las bases
modernas de la hipertextualidad, a pesar de haber sido publicado
en papel en 1963. La interacción del lector puede ser
de dos tipos. La "pasiva", en donde el lector establece
relaciones entre su propia experiencia y lo que lee, observa
y escucha. Y la "activa" en la que se le induce
a convertirse en "usuario" de la obra.
Para hacer que ambas cualidades
comulguen sin protagonismos se trabaja en encontrar una "retórica
multimedia", que requiere cumplir tres condiciones fundamentales.
La primera, la economía, que dota de rapidez la exploración
de los contenidos. En Tierra de Extracción, la escritura
es concisa y contundente.
Cada pieza es un relato breve, que podría ser leído
de manera aislada, que cuenta algo en sí mismo, que
no necesita capítulos previos de referencia, ni futuros
de desenlace para contar una historia. Algunos son relatos
hiperbreves, otros cortos y aquellos donde se cruzan las historias,
más largos.
En esta novela se pueden
diferenciar cinco historias: Una sinopsis breve de cada una
sería. 1) Chico conoce chica. 2) Hombre enamora a distancia
a una mujer que sale buscarle pero nunca le encuentra y el
hijo del hombre debe encontrar a esa mujer cuando el padre
agoniza. 3) Hermanas intentan escapar de una vida aburrida
y caen en una trampa. 4) Hombre luchador social se corrompe.
5) Mujer engaña a su marido que quiere vengarse pero
comete un error que finalmente le distancia de su hijo. Hay
una sexta historia que tiene como protagonista el pueblo donde
transcurren las otras cinco.
Por otra parte, la economía
influye también en la interfaz, que ha sido diseñada
para simplificar la interacción hasta el punto que
puede prescindirse de las instrucciones. La novela multimedia
necesita un lector curioso y ávido de explorar todas
las posibilidades de la narración. Y para que no se
pierda en este laberinto, la mejor herramienta es una interfaz
exacta.
La segunda, la compartimentación
de la información que se logra a través de los
hipervínculos que pueden ser textuales, musicales,
hemerográficos, narrativos, fotográficos y plásticos,
y que a su vez suponen un plano narrativo distinto al que
utiliza en ese instante el usuario. En el musical la historia
que cuenta es introspectiva. Diferencia el estado anímico
del personaje del ambiente que le rodea: Fiesta / depresión.
En el lírico, insertado
como letra de las canciones, cambia la voz del narrador. La
voz que canta descubre su propia historia. Una voz inexistente
en el relato escrito.
El plástico aporta
un narrador en segunda persona, el artista que también
ha sido lector y que aporta historias que no están
relacionadas con el texto (por ejemplo, un hombre que alza
el puño al cielo junto a su casa destruida) pero que
se concatenan con la trama novelesca al transmitir la sensación
del personaje del texto: impotencia, rabia. El hipervínculo
plástico aporta a la economía, al reemplazar
descripciones, tanto de aspectos físicos de elementos
o personas como de costumbres y tradiciones. Y constituye,
en ocasiones, una metáfora: Una puerta tapiada a medias
por bloques de barro: una mujer que calla un amor.
El hemerográfico
es el nexo de dos territorios en medio de los que se alza
la novela, realidad y ficción. Para contextualizar,
universalizar o, por el contrario, localizar, se sirve de
la referencia directa e indirecta, irónica o soterrada.
El textual, que se relaciona
con la novela, ahonda en la trama principal, proporciona detalles,
aunque no resulta determinante para la comprensión
de la historia. No se utiliza para relatar historias paralelas,
como los otros hipervínculos, para ahorrar lectura
en pantalla.
Además, la novela
está diseñada para ser armada como un rompecabezas.
Utilicemos una imagen para ilustrar cómo es la estructura
de cada capítulo: Un termómetro se hace añicos,
el mercurio escapa y se convierte en brillantes pelotitas
de diferentes tamaños, que pueden ser unidas y separadas
a voluntad y sin dificultad. De la misma manera, cada capítulo
se presenta de manera independiente aunque al mismo tiempo
es pieza de un todo. La redacción y edición
de los textos se inspira en un redondel que pertenece a otro
y que se anilla a varios círculos más.
Por último, el
carácter lúdico para que la navegación
de la obra divierta y proporcione gozo estético. La
lectura de estas historias, y la manera en que se relacionan,
dependen de la interacción activa del usuario. Para
navegar Tierra de Extracción se presenta un "mapa",
que vendría a ser una versión moderna del infantil
mapa de tesoros, donde un eslabón conduce a otro, donde
cada parada ofrece pistas para alcanzar el ansiado cofre enterrado.
Una vez que las "hojas
se pasan", el lector se encuentra con que también
puede avanzar sin necesidad de la orientación del mapa.
La navegación horizontal, o sincrónica, semeja
una secuencia fotográfica de la historia general. La
navegación vertical, o diacrónica, guía
al lector a través de la evolución de las historias
particulares, de los arcos de transformación de los
personajes. Con moverse de una línea a otra, el lector
podrá encajar las historias entre sí.
En resumen, una obra literaria
para la pantalla, un libro digital, debe brindar gozo estético
a través de múltiples voces y distintas artes
con las que el lector debe interactuar para obtener el placer
que proporciona toda buena obra de ficción.
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